Los Beatles y yo. Música y de todo un poco.

viernes, 24 de enero de 2014

Another Day

Que mi pasión por la beatlemania comienza desde muy joven creo que ha quedado fuera de toda duda. Lo llamativo, y de lo que no he hablado tanto, es lo que tardé en tirarme al foso de las carreras en solitario de los exbeatles. Pasó mucho tiempo antes de que me decidiese a comprar algún disco de Ellos porque yo lo que quería era escuchar a los Beatles, pero Ellos ya no estaban.Y obviamente para qué escuchar un disco de cualquiera de ellos si eso ya no implicaba la suma de los cuatro. Es verdad que habría posteriormente colaboraciones mutuas pero NO fue lo mismo.
Al igual que todo el mundo escuchaba algunas de sus canciones por la radio: My Sweet Lord de Harrison, Band on the run de Macca o el Happy Xmas (War is over) de Juanito Lennon. Y me gustaban muchas de ellas, pero ponerme a escuchar un disco de un tirón pues no me atraía nada de nada.
El primer lp que escuché entero, mucho más tarde y que reconozco que me fascinó, fue Ram de 1971. Lógicamente no eran los Beatles. Nos encontramos a Paul McCartney demostrando de nuevo que su facilidad para crear grandes canciones no había menguado pese a la ruptura del grupo. El disco está que se sale. Escuchamos a un Macca muy deudor de su época beatleliana sin ser Beatle y mostrándonos las líneas maestras de lo que va a desarrollar en su carrera. Pero de todo eso me di cuenta más tarde, como otras cosas, porque tarde empecé a abrir las orejas a los discos de los exbeatles. Y me di cuenta de que me estaba perdiendo muchas cosas. Que sí, que algunas veces hay que rebuscar en algunos de sus trabajos para decir aquello de "leches", pero merece la pena.

Pues el disco que puedes ver a la derecha, perteneciente a la colección de mis hermanos, estuvo delante mío durante años y ni siquiera fui capaz de cogerlo para saber de qué iba. Y en la portada aparece McCartney, en plan troglodita y pone su nombre. Jolines, que era un beatle. Pero pasaba de él. Tuve que escuchar Ram para hacer lo mismo con el sencillo. Curioso. Pero lo más curioso fue cuando me enteré que el single apareció antes de la publicación de Ram y se grabó en las mismas sesiones que el lp. Así que ahí estaba el disquito, y yo pasando de él. Y son dos buenas canciones: Another Day en la cara A y Oh Woman Oh Why en la B. La primera, la típica canción melódica de Macca con una letra que recuerda por momentos a Eleanor Rigby; y la segunda un rock-blues con un contenido más dramático en su desarrollo y la voz tan dotada de nuestro amigo para el rock. Es llamativo que en ambas cuente la historia de sendas mujeres, no sé si es que le salió la vena feminista, femenina o qué pero con este disco inicia su carrera en solitario tras decir adios a sus amigos.
En fin, McCartney haciendo de trovador del pop. Y yo pasando de él.

martes, 14 de enero de 2014

Los Canarios

Es una pena que cuando hablas de un grupo tan excepcional como Los Canarios casi todo el mundo se queda con lo mismo, aludiendo al que fue su líder Teddy Bautista como el sinvergüenza que hizo lo que le dio la gana en/con la SGAE. Y no cabe duda de que lo hecho por este señor es de vergüenza. Es lo que hay.
Pero hablemos de música. Estos chicos formaron primero el cuarteto Los Ídolos en Gran Canaria allá por 1966 y tocaban básicamente temas de los Beatles aunque sin mucho éxito. En un viaje a EEUU cambian a The Canaries y adoptan el R&B y el Soul en su repertorio. A la vuelta vinieron reconvertidos en Los Canarios, con un rock americanizado, muy negro, incrementando la formación con la inclusión de instrumentos de viento, y cantando en inglés.
Se hicieron conocidos por un tema incluido en la película Peppermint Frappé pero hasta 1968 no consiguen entrar en las listas de éxito, año en que Get on your knees, canción que casi sufre la censura franquista, rompe en media Europa. Más tarde vendrán Child y Free yourself, disco que puedes ver a la derecha. En 1972 Bautista cambia totalmente de registro, rehace la banda y en 1974 saca un disco, Ciclos, basado en Las Cuatro Estaciones de Vivaldi dentro del rollo progresivo que tanto se llevaba en la época. El disco es curioso pero ya no tiene nada que ver con Los Canarios originales, ni en su estilo, ni en su formación, ni en nada pues lo mismo incluye variaciones de la música de Vivaldi, que los Sabandeños que ruidos varios con mayor o menor acierto. Aunque en honor a la verdad debo decir que no me disgusta.
Lo realmente llamativo de este grupo fue que el estilo que desarrollaron en España practicamente no lo hizo nadie y pese a ser una banda de gran nivel no alcanzaron el éxito que tendrían otras, como por ejemplo Chicago en EEUU. No sé si tuvo algo que ver la desbordante personalidad de su líder Teddy Bautista, que el estilo en sí no caló en la época o que la situación en todos los aspectos de aquella España era la que era.
Por cierto, de algunos de aquellos Canarios que fueron apartados del grupo en 1972 surgió una de las orquestas más populares de España: Alcatraz. Seguro que a esta sí que la has visto en alguna ocasión.
Pd. En Los Canarios comenzó su andadura alguien de quien ya hablamos hace unos días.

lunes, 6 de enero de 2014

Feliz Día de Reyes

Queridos Reyes Magos:
Ya sabéis lo que os he pedido este año, así que si queréis que el próximo año os vuelva a poner el cafetito y los puñeteros polvorones dejar de traerme calcetines que tengo los pies muy calentitos, y llevaros unos cuantos políticos que hay overbooking de chorizos, por favor. Espero que os haya ido bien en esta noche tan mágica.
Atte. Fer


Para finalizar esta Navidades que espero hayan sido lo más positivas para todos subo esta otra felicitación de la misma serie con la que iniciamos estas fechas, muy propia para el día en que estamos.
                  

                   Feliz Día de Reyes

viernes, 3 de enero de 2014

Libros y tebeos con solera-parte XV

El Quinto Beatle
Como buen amante del dibujo, los tebeos y los cómics no tenía por menos que hablar un poquito del último volumen dedicado a los Beatles, o mejor dicho a su mánager Brian Epstein. Poca gente suele conocer quienes suelen ser los mánagers de los artistas. Si quitamos al siempre polémico Coronel Parker que guió al Rey Elvis, no se suele saber nada de estas personas como no sea por cuestiones que en muchos casos son ajenas a la carrera de sus pupilos.
Reconozco que mi sabiduría con respecto a este personaje practicamente se reduce a lo que sabe cualquier aficionado a los Beatles. Mucho se ha dicho sobre los Beatles y poco en cambio sobre su mánager. Me refiero que se haya hablado un poco más a fondo. Algunas personas se quedan con eso de que los representados de Epstein podrían haber ganado mucho más dinero si hubiesen encontrado al mánager adecuado, a un tiburón de las finanzas como el ya mencionado Coronel Parker. Y seguramente sea verdad. Pero comenzaremos diciendo en su favor que Brian Epstein fue de los primeros, si no el primero, en representar a un grupo pop. Y no a cualquier grupo. Abrió el camino a otros que vendrían después. Es verdad que él era totalmente ajeno a los temas de representación, y probablemente en Gran Bretaña no se notó tanto su falta de experiencia pero en EEUU hicieron lo que quisieron con la marca Beatles. Pero no representó solo a estos chicos, también a Gerry y los Pacemakers, Billy J. Kramer y los Dakotas, Cilla Black...

De primeras voy a clasificar a Brian Epstein como un caballero. Para muchos el término les parecerá arcaico o desfasado (y más en esta época que vivimos). Era una persona educada, amable y culta, amante de la belleza y el arte. Para él su palabra o un apretón de manos para cerrar un trato eran mucho más que eso. En definitiva, era honesto. La cuestión es que en su vida se cruzaron los Beatles y de manera inmediata se enamoró de lo que vió, de lo que representaban, de lo que podían ser. Creyó en ellos como no lo hizo nadie y luchó por ellos como no lo haría nadie después. En el fondo creo que no le importaba el dinero, sabía que lo que tenía entre manos explotaría como no la había hecho nada antes. Fue un visionario. Vio que ante sí tenía algo grande y no pensó en estrujarlo comercialmente, si no en llevar ante el gran público lo que él consideró una nueva revolución musical poniéndose el mundo por montera hasta darlo a conocer.
A nivel íntimo las cosas eran distintas. Judío, homosexual, introvertido, tendente a la depresión, casi siempre solitario... características todas que le hacían quedar excluido socialmente en muchos casos. Así que su motor fueron los Beatles. Y cuando el grupo abandonó los conciertos el mánager se fue quedando fuera de juego, cada vez más. O al menos eso era lo que él creía. Que ya no le necesitaban. Es difícil saber lo que pasó por la mente de Epstein en todos esos momentos.
En cualquier caso creo que es justo que se le haga un homenaje a la persona que movió los hilos del grupo más grande de la historia pop.
El libro se nos presenta como novela gráfica, en una edición muy cuidada de más de 160 páginas que incluyen bocetos y cómo se abordó la empresa. Visualmente tiene una estética muy dinámica, un estilo americano similar a Sin City o 300. Los tonos claros predominan en la narración de la historia con el uso de acuarelas, mientras para los momentos más dramáticos se emplean los colores oscuros o en contraste muy vivos. En cualquier caso aparece muy pop y sesentero por momentos, reflejando el espíritu de la época.
En cuanto a la narración, no aborda la vida del mánager de forma estrictamente lineal. El relato está salpicado de flashbacks que van completando la historia, comenzando casi desde que conoce a los Beatles, que aunque no se quiera siempre están detrás comiéndose un poco el plano del protagonista. Y siempre sobrevolandolo todo los miedos y problemas íntimos del protagonista. Igualmente se toman ciertas licencias parodiando las figuras de Ed Sullivan o el Coronel Parker (desconozco hasta que punto es cierto lo que se cuenta).
Finalizando. No voy a ocultar que era un tío que me caía bien. Creo que estaba dotado de una gran sensibilidad. Sensibilidad que le permitió darse cuenta de lo que realmente eran los Beatles desde su nacimiento pudiendo prever a dónde llegarían, y sensibilidad extrema que le impidió hacer frente a esta sociedad tantas veces despiadada con los que son diferentes. Todo vivido al límite, como ese mundo taurino del que era tan aficionado.
P.d. Gracias a Fredy por su regalo. Nuevamente dando en el clavo.