Los Beatles y yo. Música y de todo un poco.

martes, 30 de diciembre de 2014

Se han ido

Decían Los Módulos en aquella maravillosa canción que todo tiene su fin. Es verdad. Y en este 2014 se nos han ido demasiada gente. Dejando a un lado a los más próximos porque a esos siempre los recordaremos, hay otros que pese a no conocerlos personalmente y su lejanía física los hemos sentido muy cercanos, muy nuestros, y desde aquí les rendimos un pequeño homenaje.

Comencemos con el mundo de la música.
El año comenzó con el fallecimiento de Phil Everly, cincuenta por ciento de Everly Brothers. Y a este le siguió otro mito de la música norteamericana, Pete Seeger.
El último Ramone, Tommy, fundador y batería en la primera formación de The Ramones se fue con el resto de la banda.
En el blues cayeron varias estrellas. Johnny Winter, el guitarrista albino. Jack Bruce, bajista y excomponente del supergrupo Cream. Una de las grandes figuras de la música negra Bobby Womack. Y, por supuesto, el grandísimo Joe Cocker.
Y en suelo patrio también acusamos las pérdidas de unos cuantos buenos músicos. Junior, integrante de Los Brincos y después formando dúo con Juan Pardo. Peret, el rey de la rumba catalana. Y Tony Urbano, bajista de Leño y creador junto a estos del rock urbano.

En el cine aparece una ilustre nómina de caídos. Desde grandes del celuloide como Philip Seymour Hoffman, Bob Hoskins, Alex Angulo, Robin Williams y mi adorada Virna Lissi; hasta auténticas leyendas como Mickey Rooney, Richard Attenborough y Lauren Bacall.

En este año también dijeron adios figuras de nuestro deporte como nuestro atlético Luis Aragones y el del eterno rival Alfredo di Stéfano. Fuera de aquí, el boxeador estadounidense Rubin "Huracán" Carter, que inspiró a a Bob Bylan para componer uno de sus grandes éxitos.

Y, por supuesto, no podemos dejar de lado a una de las figuras políticas más importantes de nuestra historia reciente, Adolfo Suarez.

Obviamente los que aparecen son aquellos que de una u otra manera han formado parte de mi vida. Desgraciadamente han sido muchos más los que nos han dicho adiós, y en muchos otros campos. En cualquier caso, para todos, un cariñoso hasta siempre.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Disco de Villancicos

Ya está aquí la Navidad. Y este año vuelvo a traer un disco perteneciente a la colección donde, otra vez, nos encontramos con el Coro de las Escuelas Avemarianas que ya escuchamos aquí. Debe ser que este coro es muy conocido pues tiene una producción de discos grabados francamente alto, aunque no he encontrado ningún dato sobre él aparte de sus discos. En fín, éste que puedes ver al lado es de 1970 y pertenece a una edición especial para Círculo de Lectores. Y, aún siendo de 33 r.p.m., su tamaño es de 10 pulgadas (25 centímetros). Curiosidades del vinilo. Viene con diez villancicos y no he encontrado en youtube ninguno de los que me gustan de este disco, así que voy a poner el que me apetece pero cantado por el coro en cuestión.
Con esta entrada aprovecho para abrir el período navideño del blog y desear a todos una muy feliz Navidad !Fun Fun Fun!

sábado, 13 de diciembre de 2014

Sellos y Navidad

Desde bien pequeñito me dio por coleccionar todo tipo de cosas: tebeos, canicas, cromos, figuritas, maquetas, recuerdos de todo tipo... Casi puedo decir que todo cuanto caía en mis manos. Y más tarde vendrían los discos. Pero de esas primeras colecciones son pocas las que han pervivido al paso del tiempo. De entre todas ellas hay una que aún mantengo y a la que tengo un especial cariño, aunque ya no la amplío como antes: la colección de sellos. Para muchos es una afición aburrida pero gracias a ella aprendí, entre otras cosas, mucha historia y geografía.
Son de las aficiones que heredé de mi padre, como la lectura y el dibujo, y él se ocupó y preocupó para que la mantuviese. Y no recordaba hasta que punto. El otro día abrí la caja donde ahora descansa dicha colección y observé varias cosas. La primera es la cantidad de sellos que tengo; la segunda, lo interesantes y llamativos que son muchos de ellos; la tercera, caer en la cuenta de países que han desaparecido y cómo se han movido las fronteras; y la última, que un sello no pesa pero una colección entera ¡jolines que sí!

En la colección que heredé de mi padre se pueden ver sellos de un mundo que existía hace más de un siglo (y raro que todavía exista con lo que vendría después). Sellos de la Alemania de fines de XIX y principios de XX; de Baviera y Dantzing; de la época nazi, con algunos de ellos sobreimpresionados por la inflación con un valor muy superior al marcado. De Francia y sus colonias (Indochina, Guayana, Guadalupe, Níger...); de Portugal y las suyas (Angola, Mozambique, Guinea...); Bélgica (Congo). Del Reino de Serbia, Croacia y Eslovenia, de la Estonia y Rusia presoviéticas, de Epiro (hoy dividida entre Grecia y Albania). Paises que existen todavía, otros ya desaparecidos, monarquías que ahora son repúblicas y repúblicas que se han ido al garete... Como de España, que tengo sellos de los reinos de Isabelota y los Alfonsos, de la II república, de la dictaplasta y la actual monarquía. Increible.

En cualquier caso, he tenido una pequeña regresión a mi infancia y juventud. Porque es curioso que empecé a juntar sellos, ya que eso es lo que realmente hacía al principio, unas navidades de no sé qué año. Y ahora ha vuelto a mi memoria trayéndome gratos recuerdos de aquella navidad y de mí mismo buscando, reuniendo y catalogando decenas de sellos. Así que es llamativo que esta colección haya aparecido ahora, cuando se cumplirán no sé cuantos años de ello. Cómo pasa el tiempo.

Hoy, en esta era de revoluciones tecnológicas, le hablas a cualquier muchacho de los sellos y su uso y te mirará como a un bicho raro salido de un museo arqueológico. Como digo, será que ya voy teniendo una edad.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Dibujos y música

Para los que nos gustan la música y la animación es un placer cuando ambos campos se unen. Son muchos los artistas y grupos que han hecho uso de ella aportando interesantes vídeos. Ya hemos hablado aquí de algunas cosas que se hicieron sobre los Beatles mediante animación con desigual acierto. En los últimos años han aparecido otras opciones en el mundo "dibujil" de los chicos de Liverpool que afortunadamente han subido el listón.
A finales de los sesenta y primeros setenta aparecieron diferentes series para televisión, sobre todo en los Estados Unidos, sobre grupos pop ya fuesen ficticios o reales. Los Archies dieron mucho juego durante dos temporadas y llevaron al número uno la canción Sugar sugar. Pese a sacar unos cuantos sencillos se quedaron en "one hit wonder".
Al contrario que los anteriores, los Jackson Five eran totalmente reales. Aparecieron a principio de los setenta y, producidos por Motown, se emitieron 23 episodios de los chicos en diferentes vicisitudes y por supuesto cantando parte de su repertorio.

Pero si hablamos estrictamente de películas y vídeos musicales aparecen cientos de ejemplos.

En 1975 Pink Floyd se apoya en un vídeo de animación para ser proyectado mientras interpretan el tema Welcome to the Machine. En 1982 realizan una película basada en su disco The Wall y que tomará el mismo nombre donde incluyen imágenes de animación que han hecho de ella una producción altamente reconocible como La Marcha de los Martillos y Goodbye Blue Sky. Todas tan paranoicas y pasadas de rosca como el grupo.

En 1981 aparece la película fantástica para adultos Heavy Metal en el que la música corre, entre otros, a cargo de gente como Cheap Trik, Don Felder (The Eagles) y Stevie Nicks (Fletwood Mac), que corre con una de las partes más sensuales del film. Todo un hito en su momento pero que, desgraciadamente, no ha envejecido muy bien (hablo de la película, la Nicks es otra cosa).

Paul McCartney en 1984 publicó un corto llamado Rupert and the Frog Song que incluye la canción We All Stand together. Posteriormente se publicaría junto a otros dos vídeos de Linda McCartney y Wings: Seaside Woman y Oriental Nightwish, éstos del dibujante argentino Óscar Grillo.
Al mismo tiempo Alan Parsons Project, de quien ya hablamos aquí, hizo un vídeo muy comiquero al estilo de The Spirit de Will Eisner. Dos estilos muy distintos.


En 1985 Dire straits publica el disco Brothers in arms que supuso el lanzamiento definitivo del grupo. En él encontramos dos canciones desarrolladas en vídeo de animación: la polémica Money for nothing y la bellísima y desoladora Brothers in arms.

Por su parte, los Rolling Stones graban en 1986 un cover de Harlem Shuffle, tema de los sesenta de Bob & Earl, con el que conseguirían cierto éxito y en el que mezclan imágenes reales con dibujitos. También Queen con A Kind of Magic.

En el mismo año y basado en el stop motion los también británicos Housemartins añaden unos segundos de animación para el video Happy Hour. Cosa que también se hará aunque ya en un vídeo completo (y de manera póstuma) de Jackie Wilson y su viejo éxito Reet Petite.
Al año siguiente, el grupo norteamericano Manhattan Transfer representantes del jazz vocal, también aportan su granito de arena con este estilo a través del vídeo Soul food to go. Y similar al de Jackie Wilson, la gran Nina Simone, relanza su carrera a través de otro viejo éxito: My baby just cares for me. Como se puede ver, publicar vídeos con animaciones gustó mucho en los ochenta.

Los Ramones hicieron su particular video de dibujitos con Spiderman de prota en el que toman la canción de la serie original.

El grupo Blur también sacó algún vídeo animado como Good Song. Y tanto le debió gustar a su cantante Damon Albarn y el dibujante Jamie Hewlett que crearon otro grupo paralelo y totalmente virtual: Gorillaz. Y ya llevan varios discos.

Los norteamericanos Ok Go se sacaron de la manga, de nuevo y fieles a su estilo, un vídeo realmente original llamado Last leaf, aunque en este caso basado en el tema que nos ocupa. Como igualmente original es el que realizaron el dúo White Stripes basado en los juegos de bloques tipo lego/tente.

Y en España ¿qué? Pues también. Tenemos a Los Rebeldes con Mediterráneo (1988) y a Radio Futura y su Veneno en la piel de 1990, en el que mezclan imágenes reales con los dibujos.

Hay muchos más y de todos los estilos, gustos y colores. Pero parece que cuando hablas de animación todo el mundo solo se acuerda de A-ha y su famosa canción que creo ya suena demasiado (y cansa) en M80.
Pero Vayamos acabando. Este año nos hemos encontrado con la aparición de Ringo Starr en la serie Las Supernenas, o Las Chicas Superpoderosas que dicen al otro lado del charco. Curioso. Muy en su papel ¿no crees?

viernes, 31 de octubre de 2014

Un Mundo Diferente Films

Un Mundo Diferente Films presenta su segundo corto. Tras muchas idas y venidas buscando financiación, y harto de no encontrar a nadie, he corrido yo mismo con los gastos: diez euros y el refresco que me he tomado durante el desarrollo de la película. Y este es el resultado. Por diez euros y una lata de cola qué queríais. Es lo que hay. Espero que os guste.
video

jueves, 9 de octubre de 2014

Una de versiones y II

El boom que supusieron los Beatles en los sesenta llevaron a muchos jóvenes a formar sus propios grupos tratando de emular a los de Liverpool. Obviamente la mejor manera de foguearse era con las canciones del cuarteto inglés. Pero generalmente para muchos de ellos, tanto en España como en Hispanoamérica, la barrera del idioma hacía que las llevasen a su terreno, adaptando las letras al español, como mejor podían. Aún así algunos cantaron en el idoma de Chespir, y otros hicieron lo que pudieron.

En España, los adaptadores oficiales de las canciones Beatles fueron los barceloneses Mustang, llegando incluso a editar por delante de ellos sus propias interpretaciones. Son las cosas de pertenecer a la misma compañía. Así, temas como I'll follow the sun se convierte en Siguiendo el sol y Do you Want to know a secret en Quiero contarte un secreto. En otras la melodía es reconocible pero la letra va por libre como Ven solo tú. Supongo que no debe ser fácil traducir una letra, ensamblarla y que quede similar al original. Pero no nos vamos a quedar en esas "nimiedades" y reconozcamos el valor de estos chicos.
De la ciudad condal también nos llegaron Los Tiburones con su particular Perdí tu amor, Los Salvajes y su Boys y Los Gatos Negros con Ella te quiere.
En Madrid no podían ser menos y nos hicieron sus versiones Beatles grupos como Los Diablos Negros con Déjalo así y Los Módulos con su flamenco psicodélico en Hello Goodbye.
De Mallorca son Grupo 15 que adaptaron Un Novelista; y Los Pops con una más que interesante Un día de tantos (ojo a la primera canción del vídeo con un riff bastante reconocible).
En Canarias Los Ídolos, grupo pre-Canarios de Teddy Bautista, tradujeron Hay un lugar. Y en Ceuta The Brisks hicieron lo propio con All my loving.

Estos son solo unos pocos de los muchos grupos que en España incorporaron a su repertorio composiciones de los Fab Four. Pero al otro lado del charco igualmente hubo gran cantidad de bandas que adaptaron a los Beatles. Veamos.

En México surge Tijuana Five que entre otras versiones beatles hicieron Mi auto puedes manejar. Lo mismo sucede con los Hermanos Carrión que grabaron unas cuantas y meritorias adaptaciones como La noche anterior. Y más de lo mismo con Los Shippy's, de los que podemos escuchar Mi sufrir..
En Argentina Sandro versionó a los Beatles en solitario en diversas ocasiones y también después junto a su grupo Los de Fuego.
En Uruguay Los Shakers, clónicos en sonido y vestimenta a los ingleses, realizaron buenísimas versiones en inglés como Girl, y en español como Boleto para pasear y Yo grito tu nombre. Para mi gusto el mejor grupo beat en toda Sudamérica, ya sea con temas propios como ajenos.
Y en Venezuela Los Impala grabaron entre otras Tú la vas a perder.

El influjo de los Beatles, en todos los aspectos (musical, social, estético...), resultó apabullante para la muchachada de medio mundo en los sesenta, y los jóvenes de habla española no fueron menos. Y así como los Beatles realizaron versiones de sus héroes musicales (Elvis Presley, Buddy Holly, Little Richard, Fats Domino...), los jóvenes hispanos también quisieron emularlos, y tomaron la música del cuarteto pero adaptando las letras, logrando de esa forma que el sonido Beatle se propagara aún más. Y consiguiendo a su vez lo que los propios Beatles habían hecho con sus ídolos, que "su" canción fuese más conocida en su país que la original.

martes, 7 de octubre de 2014

Una de reformas

En estos tiempos tan convulsos en los que parece que todo es inamovible aquí no "semos" así. O yo considero que no debo ser así. Por lo tanto, le he dado un lavado de cara al blog; estéticamente, se entiende; los contenidos, mejores o peores, siguen siendo los mismos (de momento, que aquí nada ni nadie es eterno). Y no es que me haya cansado de ver durante estos más de tres años la misma presentación pero me apetecía cambiar ¿Por qué no? Lo mismo dentro de dos días vuelvo a los orígenes, pero por ahora esto es lo que hay.
Así que como decía el genial Makinavaja: "En este mundo podrido y sin ética, a las personas sensibles solo nos queda la estética." Y yo sigo brindando por cada amanecer.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Una de versiones I

Que los Beatles hicieron famosas algunas canciones que no eran suyas es algo bastante conocido por esta nuestra parroquia. No en vano se foguearon en su primera época con abundantes temas de gente como Little Richard, Chuck Berry, Elvis Presley, The Marvelettes, Buddy Hollie, The Coasters... Y muchas de esas canciones llegaron a ser tanto o más populares que la original gracias a los Beatles.

Todos conocemos uno de los primeros éxitos de los Fab four con el que abrían o cerraban sus conciertos: Twist & Shout. Canción que inicialmente interpretaron los Top Notes sin mucho éxito; luego los Isley Brothers hicieron bastante conocida; y, por último, los Beatles se encargaron de que a sus autores, Medley y Russell, no les faltara dinerito para el resto de sus días. Más tarde y hasta su último concierto en Candlestick Park utilizaron Rock & Roll Music de Chuck Berry, versión que hacían desde sus inicios en Hamburgo. Y si con estas abrían, con Long Tall Sally (atención en el vídeo al hermano gemelo de Lennon) cerraban sus actuaciones haciendo de ella todo un clásico con el que además homenajeaban a uno de sus ídolos: Little Richard.
Lo mismo sucede con Please Mr. Postman de las Marvelettes y que los chicos grabaron para su segundo disco With The Beatles. Todavía hay quien cree que es una composición Lennon y McCartney.

Podemos citar más, y aunque a lo largo de la "corta" carrera del grupo fueron desechando hacer versiones y nos demostraron su arrolladora capacidad creativa, alguna más se les coló. Hasta en su supuesto último disco llevaron a cabo una versión de una canción tradicional: Maggie Mae.
Pero ¿y si hablamos tras su separación? Pues nos vamos a sorprender, o quizás no.

Nuestro amigo John Lennon lanzó en 1975 su álbum Rock&Roll que, entre otros clásicos del rock, incluía el tema Stand by me de Ben E. King. Este último la hizo bastante conocida en EEUU pero Lennon la lleva a su terreno y se marca un tema al que da su propia impronta. Tanto es así que aparece en muchos de sus discos recopilatorios.

George Harrison también tomó una canción de los primeros sesenta grabada por James Ray, Got my mind set on you. La incluyó en el disco Cloud Nine y la hizo más conocida incluso que la original; suponiendo además (y curiosamente) el último número uno para él. De hecho, creo que esta canción junto con My sweet Lord son "sus" temas más conocidos fuera del cuarteto.

El supuesto beatle menos dotado, Ringo Starr, llevó al número uno la versión You're sixteen de los hermanos Sherman, y que interpretaba Johnny Burnette. La podemos encontrar en su álbum Ringo. Tengo entendido que fue la única versión que se ha hecho de esta canción que llegó a lo más alto de las listas y en el que, como nota curiosa, Paul McCartney interviene en esta canción con un instrumento poco usual, un solo de mirlitón o kazoo.

¿Y Paul McCartney? Pues la verdad es que ha sacado sus discos de versiones como Снова в СССР  y Run Devil Run, puro rock & roll; o Kisses on the Bottom, su particular homenaje a los standards del jazz. Pero realmente no ha hecho ninguna versión de terceros tras los Beatles que realmente haya trascendido, y eso que en sus conciertos solía añadir algúnos clásicos como Aín't That A Shame o Good Rocking Tonight.

Por lo tanto, todo esto nos lleva a darnos cuenta de la influencia que pudieron tener otros en los Beatles, y que pese a toda su poderosa creatividad posterior, los chicos retornaban a sus orígenes demostrando una y otra vez de dónde venían y de dónde bebían. Y, sobre todo, hasta que punto los ya exbeatles podían tomar una canción ajena de entre sus músicos de cabecera, darle su toque y llevarla al éxito nuevamente. Aunque Sir Paul siempre lleve la contraria.

sábado, 30 de agosto de 2014

1974

A raiz del triste fallecimiento de Peret, el padre de la rumba catalana, he estado revisando la música de los setenta, recordando e indagando sobre aspectos musicales de la década más que olvidados o desconocidos por un servidor. Hasta que me he topado con el año 1974. En ese año Peret representó a España en el Festival de Eurovisión con Canta y sé feliz quedando en noveno puesto, y en el que Abba arrasó con su Waterloo. Pero, dejando a un lado al de Mataró, ese año concretamente me ha cogido por sorpresa. ¿Por qué? Pues porque revisando la historia musical de ese momento tanto nacional como, sobre todo, internacional me he dado cuenta de la gran calidad que ese año atesora. Veamos.

España tenía por aquel entonces una cantidad considerable de buenos compositores, solistas y grupos; aunque en cualquier caso lo que predominaba era el pop, el folk y los cantautores. Todo muy tranquilito, vaya. Enumero a continuación solo unos pocos pero variados temas que sonaban en aquel año:

-Mocedades-Tómame o déjame (Maravillosas voces vascas)
-Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán-Señora Azul (Cuatro al estilo de Crosby, Still, Nash and Young)
-Cecilia-Un ramito de violetas (Poesía sin aspavientos)
-Manolo Otero-Todo el tiempo del mundo (Un mojabragas, con perdón)
-Patxi Andión-Una dos y tres (Un intelectual a vueltas con el rastro)
-Los Puntos-Llorando por Granada (Pop andalusí)
-Paco de Lucía-Entre dos aguas (El flamenco entra en las listas pop de ventas)
-Victor y Diego-La Mujer de Cristal (Dos buenas voces bien engastadas)
-Lone Star-Adelante (Y un poquito de rock)

En el ámbito internacional el nivel musical estaba por las nubes y encontramos un amplio abanico de estilos: pop, rock, glam, soul, disco... Sí, es verdad que algunas de estas canciones llevaban sonando en medio mundo desde hacía meses pero a España algunas cosas todavía llegaban con cierto retardo:

-Paul McCartney-Helen Wheels (Macca cantandole a un Land Rover)
-Ringo Starr-Photograph (La vuelta de Ringo al rock)
-John Lennon-Wathever gets you thru the night (Único número uno en vida del autor)
-Rolling Stones-Angie (Keith Richards haciendo baladas)
-Queen-Killer Queen (Mercury y una chica mala)
-Supertramp-Dreamer (Increible, pero no he podido encontrar un vídeo de Supertramp al completo)
-Barry White-Love's Theme (Haz el amor, no la guerra)
-Carl Douglas-Kung Fu Fighting (Para aprender a repartir piñas)
-MFSB-T.S.O.P. (El sonido disco entra en escena)
-Eric Clapton-I shot the sheriff (Tema original de Bob Marley)
-Lynyrd Skynyrd-Sweet home Alabama (Sonido sureño)
-Santana-Samba pa ti (Canción de 1970 que vuelve a editarse en 1974)
-Mike Olfield-Tubullar bells Tubullar Bells (Solo pongo un trocito)
-Sweet-The Ballroom Blitz (Una de glam)
-James Brown-Sex Machine (Otra canción de 1970 que aparece este año en España)
-George McRae Rock Your Baby (esto y poco más hizo este señor)
-Suzy Cuattro-48 Crash (Rockera y bajista en los setenta, una adelantada) 

Obviamente he dejado de lado los éxitos del verano (Fórmula V, Diablos...) porque creo que a estas alturas de estación ya estaréis hartos de oirlas por todas partes.

Me reservo para el final una canción de este año y que me trae muy buenos recuerdos: I Can Help de Billy Swan; es de esas canciones que van con uno hasta el día que muera.
Y para terminar una anotación histórica. En este 1974 se produce el descubrimiento en Etiopía de los restos de un homínido, un Austrolopithecus Afarensis que al parecer es abuela del género Homo, y que será llamada Lucy por la canción de cierto grupo de Liverpool que sonaba o había sonado cuando fue descubierta. Qué cosas pasaban en 1974.

martes, 29 de julio de 2014

Un curioso vídeo

Este video es el fruto de una tarde de aburrimiento. Solo lo mantendré durante unas horas porque no quiero tener problemas por infringir los derechos de autor de estos chicos que están empezando ahora y que tienen tanta necesidad de dinero fresco. Aún cuando MI colección de discos, libros y demás parafernalia OFICIAL de los Beatles les hayan producido un alto rendimiento. En ningún caso está en mi ánimo dañar a terceros ni nada similar, ni busco ningún rendimiento económico. Solo demostrar mi querencia por los Beatles.
videoEspero que os guste.

viernes, 25 de julio de 2014

El Sexysoul o Sexydisc

Hablábamos el otro día unos amigos en petit comité del nivel que tenía la música en general, y sobre todo del papel de la mujer en dicho entorno. Concretamente salía a relucir la imagen que algunas artistas hacen llegar al público y que desgraciadamente nublan el talento que tengan o pudieran llegar a tener. Hablamos de Rihanna, Jennifer López, Miley Cyrus... Y hay más. Parece que las actuales divas de la música solo saben incurrir en la morbosidad, en enseñar cacho y lanzar a los oyentes una música totalmente intrascendente, comercial y totalmente perecedera.

Pero si nos paramos a hacer memoria nos daremos cuenta que esto no es nuevo dentro de la música y, sobre todo, dentro de la música de baile creada para llenar pistas. Como digo, hagamos memoria. Retrocedamos en el tiempo hasta principios de los setenta. Una de las variedades que surgirá del soul es la música disco y durante esa década va a arrasar. En esa música con alma pero sin tanto gospel, destinada realmente a dar más gusto al cuerpo y a las ganas de vivir aparecerán artistas que pondrán a sus composiciones no solo baile, sino también romanticismo, seducción e incluso una sexualidad latente. Lo que podríamos llamar sexysoul o sexydisc. Sensualidad en toda su extensión.

La reina por excelencia de todo aquel maremagnum hedonista fue Donna Summer. Con su primer éxito de ritmo machacón ya se intuía por donde iría el asunto: I Feel Love. Pero el tema que realmente abrió la veda fue Love To Love You Baby . Una canción con un riff pegadizo, una voz susurrante y por momentos jadeante que podemos etiquetar como erótica total. Curiosamente cuando se editó en E.E.U.U. se hizo con una duración de diecisiete minutos, perfecto para las pistas de baile, y para algo más si se terciaba. En su siguiente disco seguía incluyendo referencias sexuales explícitas como se puede escuchar en Bad Girls, sobre la prostitución, y Hot Stuff, en donde dice cosas como "Quiero compartir mi amor con un amante de sangre caliente, quiero traer a mi casa un hombre salvaje". En fín, que nuestra amiga con el cambio de década abandonó ese estilo disco sexy que tanto éxito le había dado inclinándose más por el pop.

Carol Douglas tuvo también bastante éxito a lo largo de los setenta y parte de los ochenta, sobre todo en E.E.U.U. y Reino Unido. El gran momento de Douglas llegó con Doctor's Orders, una plegaria telefónica de la insurrecta que le pide al maromo que vuelva, que la muchacha tiene unas necesidades y que ya está bien. No sabemos si el chico la hizo caso o no.

Otra de las chicas que aportaron su granito de arena a la música sexysoul fue Anita Ward y su Ring My Bell. En su canción había versos como "Recostémonos y relajémonos mientras pongo a un lado los platos de la mesa. Luego tú y yo podemos hacer sonar la campana". Pero al margen de este tema y algún disco más posteriormente no volvió a tener mucho más éxito por lo que supongo que nadie le volvió a tocar la campanita. Cosas que pasan.

Pero no toda la música sexydisco estaba dominada por mujeres. Entre todas ellas apareció un hombre de gran envergadura y "garganta profunda". Un señor que en muchas de sus canciones y en todo cuanto tocaba aparecía la palabra amor: Love Unlimited, un trío musical femenino fundado por él; la Love Unlimited Orchestra, su propia orquesta; y por supuesto sus canciones, como uno de sus grandes éxitos Love's Theme. Uno de las grandes características de Barry White era su facilidad para parecer que cantaba, o casi susurraba, al oído del oyente, dotando a su música de una gran sensualidad. De hecho se llegó a llamar a su estilo el soul de alcoba. He aquí un ejemplo de los muchos que dejó: Never Never Gonna Give You Up.

Igualmente que no todo es femenino en la música disco, no todo es negro. Alejándose un poco de todo esto que estamos hablando pero con una fusión entre disco y rock apareció Rod Stewart con el disco Blondes have more fun que incluía el tema Da Ya Think I'm Sexy?. La connotación sexual no deja lugar a dudas. Y como el tema tampoco daba para mucho más el rubio se fue por otros derroteros en la siguiente década.

Finalizado este pequeño recorrido por la música sexysoul o sexymusic de los setenta creo que debemos reconocer que una parte de ella es totalmente prescindible y que casi está, desgraciadamente, a la altura de lo que se hace ahora por parte de ese grupo de petardas tan radiadas en radiofórmulas. Pero otra gran parte destaca por su buena elaboración, por ser un producto interesante y las debemos etiquetar como buenas canciones que han conseguido perdurar en el tiempo. Y es este detalle, la perdurabilidad, el que nos demuestra si una canción es buena o no. Quizás con el paso de los años y cuando echemos la vista atrás a la década que vivimos ahora es posible que veamos su música de manera distinta a como lo hacemos hoy. O seguramente no.
En cuanto al papel de la mujer dentro del mundo del espectáculo espero que cambie. Afortunadamente hay muchas artistas jóvenes con mucho talento y sería insultante para ellas meterlas en el mismo saco. Afortunadamente hay más a parte de querer ser la más sexy o la más provocadora, y entiendo que muchas de ellas querrán ser respetadas como artistas. Ahora, si a ellas eso no les importa.

viernes, 18 de julio de 2014

365 atardeceres, o casi.

Creo que hay muchas cosas en esta vida que me hacen "simple y llanamente" ser feliz. No es necesario recurrir a cuestiones filosóficas o de gran enjundia. Las más de las veces nos encontramos yendo de un lugar a otro a toda prisa, sin tiempo para detenernos un solo momento. Para mirar alrededor y percatarnos de lo que realmente se cuece a nuestro lado y de cuantas cosas nos perdemos por "simple y llanamente" no pararnos a mirar.
Me podría poner pedante y decir aquello de que la belleza de la vida está en las cosas pequeñas, pero es que es verdad. O sea que se encuentra en lo que no nos fijamos. Y es mucho lo que se queda atrás sin ni siquiera haberle echado un vistazo. Una pena. Pero es lo que hay.
Así que yo puedo decir que soy un privilegiado. Y puedo decirlo a ciencia cierta porque son muchas las cosas de las que puede presumir que me hacen feliz, y muchas de ellas son como Aquellas pequeñas cosas que cantaba Serrat. Aunque hay algunas de ellas que me pierdo porque no se pude estar en todo, así como también las hay no deseadas, pero eso no toca hoy. Hoy es de esos días en los que puedo pararme, pararme y admirar lo que hay alrededor. Y entre esas cosas que a uno le hacen feliz es poder asomarme a la terraza de mi casa y tener la oportunidad de admirar cielos como estos. Una gozada creo yo. Y no es necesario más. Pararse a mirar tiene estas cosas. Estas cosas que son aquellas pequeñas cosas.


Esta entrada es el resultado de un año durante el cual  he fotografiado casi 200 atardeceres. Seguro que las vistas que puedan tener otras personas serán espectaculares, así como igualmente las fotografías obtenidas podrían ser mejores. Pero esto para mí es más que suficiente.

viernes, 11 de julio de 2014

Van Morrison

Hace bastantes años y desconocedor totalmente de la obra de Van Morrison decidí comprarme un disco del de Belfast. Es verdad que conocía algo de su primera época con Them allá por los sesenta, poco la verdad: GloriaBaby, please don't go... Buen Rhythm & blues, vaya. Pero de lo que hizo posteriormente no tenía la menor idea y me apetecía saber a qué sonaba este hombre que tan buenas críticas cosechaba. Y fruto de todo ello cuando llegó mi querido Discoplay a casa me dispuse a ver lo que traia de este hombre. Teniendo en cuenta que mi presupuesto siempre era más bien escaso me decanté por uno de esos discos que solían venir en oferta. El titulo elegido era Common One. Con el tiempo me enteré que no fue de los más aplaudidos de su carrera hasta ese momento, pero a mí me entró muy bien. Fue uno de esos discos que machaqué a lo largo de un verano. Tiene un sonido muy relajado, apto para esas tardes caniculares en las que piensas hacer de todo y, simplemente, no haces nada. Solo dejarte llevar por la melodía mientras sueñas con recorrer los campos ingleses con Van The Man. Si te deja, claro, habida cuenta de su mal carácter. Y hablar también de esa portada tan sencilla pero evocadora. En fin, que puedo decir a ciencia cierta que yo pasé aquel Summertime in England.

Si hay algo que marca el disco de principio a fin es su sensibilidad y espiritualidad, se aleja de un estilo abierto dando menos opciones al oyente, por lo que o te gusta el disco o no, no hay medias tintas. Musicalmente sucede lo mismo, si estás acostumbrado a escucharlo desde la perspectiva del rhythm & blues o del soul este disco sorprende, pues es directamente jazzy, con mucho metal. Así que no me extraña que en su momento cogiese a muchos con el pie cambiado. Pero es un disco que me ha tenido siempre pillado, e incluso ahora que vuelvo a escucharlo me sigue sugiriendo cosas nuevas e interesantes.

Y todo esto viene por dos cuestiones. Primera, porque con los años he escuchado algo más de nuestro amigo, pero tampoco mucho y con poco interés, he de decirlo. Y lo más curioso de todo es que un disco me impactase tanto y sin embargo no me empujara a investigar en la discografía de este buen hombre. Pero, y segundo,  ahora no me queda más remedio que hacerlo porque entre la última tanda de discos de vinilo regalados vienen "cuatro lp's cuatro" de él. Así que me he enfundado el mono de trabajo, me he líado la manta a la cabeza y los tengo sonando uno detrás de otro mientras escribo esto. Y mi interés por él va creciendo.

viernes, 4 de julio de 2014

Flowers in the dirt

A finales de los ochenta y en plena efervescencia juvenil yo ya era todo un beatlemano. Me gustaban, por supuesto, otros grupos y estilos, y escuchaba mucho y variado pero lo mío eran los Beatles. Aunque curiosamente no escuchaba las carreras en solitario de los de Liverpool. Es más, podría decir que estaba hasta disgustado con ellos. Quizás una de las cosas que más me jorobaba era ver como los integrantes que quedaban del grupo hacían algunas cosas interesantes pero no terminaban de sacar nada realmente rompedor, sugerente o que, simplemente me llamase la atención. Ringo publicaba discos sin mucha trascendencia mientras lidiaba con sus problemas con el alcohol. George Harrison se había tirado media década retirado desde el asesinato de John Lennon. Y Paul McCartney andaba de acá para allá sin saber dónde plantar la era.

Y de repente se produce el cambio. George Harrison saca a finales de 1987 el interesantísimo lp Cloud Nine ayudado por Jeff Lynne, y al año siguiente se asocia con este y unos coleguillas para formar el supergrupo Traveling Wilburys, siendo un auténtico bombazo. Y Macca por su parte publica en 1989 Flowers in the dirt, y aquí es donde yo quería llegar. Este es el punto de inflexión. Porque, como decía, pasaba yo por esa época rara, en la que pensaba que de la vena Beatle ya no podía conseguir nada más, y que en el fondo se les había acabado la chispa, y viene Pablito y se saca un disco que lo planta en el número uno, y hace que vuelva a mirar con otros ojitos al de Liverpool. Pero no solo eso. A continuación se embarca en una gira de la que también saldrá un disco, bueno mejor dicho uno triple, y con bastante éxito (tanto el disco como la gira). Y también aparece el tour en vídeo con el título Get Back. Vamos, que el tío vuelve a lo grande.
Pero, y lo más importante, volvemos a ver a un McCartney reconciliado con su pasado. Que no ve su etapa Beatle como una losa sino como parte de algo grande y que Él es parte de todo eso, y deja que ese poso beatleliano caiga sobre su obra. Y así es como Paul McCartney vuelve a la vida. Amén.

Parece que parte de la culpa culpita del éxito se produce al dejarse ayudar por algunos amigos como Trevor Horn (The Buggles), David Gilmour (Pink Floyd) y sobre todo Elvis Costello, ya que con él firma varias canciones del disco, empezando por la que sirvió de presentación del mismo: My Brave Face, y que se puede casi entender como una declaración de principios e intenciones.
Pero no solo es esta, también están This OnePut It There (bellísima), Figure of EightYou Want Her Too de nuevo con Costello, un baladón mccartniano Distractions y Motor of love preciosa pero un poquito pasada de minutaje.

Es verdad que no es lo mejor que ha hecho Paul McCartney en solitario pero hay calidad y, tras todo lo último que había publicado, creo que por fin se produce el cambio de registro que necesitaba Macca. Y encima el público sabe sacar partido al punto de inflexión del compositor, así que amén de nuevo.

jueves, 26 de junio de 2014

Una lámpara retro

Dándome una vuelta por este insondable mundo que es la red me he topado de lleno con una de sus muchas gracias y no he podido evitar tratar de llevarla a cabo. Y como hacía mucho que no subía ninguna entrada dedicada a las manualidades pues aquí va una: la lámpara retro.
La cosa era hacer una lámpara utilizando cintas de casete. Todos tenemos en casa unas cuantas. Y no es difícil. Solo se necesitan tantas cintas como grande quieres que sea la lámpara, en este caso treinta cassettes. Y para unirlas he utilizado bridas. Es interesante que tanto las cintas como las bridas sean transparentes pues el efecto será mucho mejor. Me han fallado las bridas que son de color verde, no tenía otras. Pero si estás interesado en hacerlo cuestan muy baratas en cualquier gran superficie.
Como se puede ver hay dos ejemplos, como lámpara de mesa o como lámpara de pie. El resultado final es el mismo y hemos partido de la misma idea. En el segundo modelo he utilizado como base un cartón grueso aunque si optamos por una plancha de metacrilato dará más luz y quedará más bonito. En cualquier caso solo tienes que hacer un agujero en la base, desenroscar el casquillo y hacerlo pasar por el hueco, volver a enroscar y quedará todo en una pieza.
Y ojo con la bombilla, ésta debe ser led porque si no te puedes despedir de la lámpara y hasta de tu casa si sale ardiendo por el calor. Así que cuidadín.
El resultado es el que puedes ver aquí al lado. Fácil y rápido.
P.D. Rebobínese las cintas para un mejor efecto.

sábado, 14 de junio de 2014

Bob Marley

Llevo unos días con Bob Marley en la cabeza. Obviamente no quiero decir que llevo encima al señor en cuestión sino que no me saco del melón su música. Supongo que ahora que se acerca el período estival su estilo, el reggae, pega mucho. Un estilo bailongo, que habla de paz y amor y esas cosas, y que con su sensual cadencia te lleva al baile y la juerga. Pero el reggae es más que eso. En sus letras también se habla de lucha, denuncia, religión y maría, mucha maría.

El gran éxito de Bob Marley y los Wailers en España y medio mundo se produjo a finales de los setenta con Is this love?. Y esta es la canción que me anda rondando desde hace días. Me trae recuerdos de verano, de noches de calor pero con música, mucha y buena música (y mucho calor, por si no le he dicho). Así que, con Bob Marley oficiando la ceremonia, y ya que entra el calor puedo decir aquello de "este verano 2014 queda inaugurado".


Volviendo al melenas, su bombazo Is this love? apareció en el disco Kaya de 1978, aunque es verdad que Marley ya llevaba unos cuantos éxitos a sus espaldas como No woman, no cry, Get up, stand up y I shot the sheriff, canción esta última que muchos atribuyen a Eric Clapton. Pero como digo, Bob Marley, tenía unos cuantos kilómetros de carrera, y carretera, a sus espaldas ya que llevaba desde mediados de los sesenta metido en la música en su Jamaica natal. Y su país es en tiempos del cantante una isla alboratada, con una independencia recién conseguida de Reino Unido y una inestabilidad política que perduró bastantes años. Todo ello aparecerá en sus combativas letras, así como también su pertenencia al rastafarismo y lo que conllevaba popularizándolo en medio mundo, la liberación del hombre negro, y como he dicho antes, del amor (tanto le gustaba que tuvo quince hijos), de la paz... y de la maría (y no hablamos de la Virgen).

Después vendrían otros éxitos como Could you be loved? y Redemption songs, pero no muchos más. La muerte le pilló con solo 36 años. ¿Quién sabe cuánto más podría haber aportado a la música y al mundo?

En mis manos tengo un disco de promoción a los que eran tan dados las marcas en España en los sesenta y setenta y que utilizaba en este caso la música reggae para promocionar pantalones vaqueros y que tuvo bastante éxito en su momento. Tiene Zimbabwe en la cara A, del lp Survival, y Three little birds, del disco Exodus, en la B. Y con esta última conocieron a Bob Marley muchos en España aunque a través de este anuncio.

miércoles, 11 de junio de 2014

Canciones dedicadas y II

Si en nuestro primer capítulo de Canciones dedicadas hablábamos de temas que otros artistas dedicaron a los beatles, hoy vamos a ver canciones que los chicos de Liverpool se dedicaron entre ellos. Y lo titularemos Canciones de amor y odio.

Por todos es sabido que la separación de los Beatles en 1970 fue algo más que desagradable. Antes, las relaciones entre ellos podían haber pasado por situaciones críticas aunque nunca se llegaba al punto de no retorno. Pero en los últimos momentos del grupo y, sobre todo, tras la disolución ya solo faltaban las pistolas. De todas formas, y pese a ser el mejor grupo del mundo, yo siempre he pensado que las relaciones personales eran algo que debía quedar entre ellos, pero cuando haces pública tan "cordial" amistad a través de declaraciones en los medios y sobre todo lo plasmas en tus discos la cosa toma otro cariz.

El primero que demuestra su descontento con los otros Beatles será George Harrison en Wah wah, canción que aparecerá en su exitoso disco All things must pass de 1970, aunque se gestó durante las grabaciones del proyecto Get back, o sea cuando todavía el grupo aguantaba. Es palpable su hartazgo del dúo principal Lennon-McCartney aunque curiosamente nadie se da por aludido.
Cuando comienza la batalla pura y dura entre los cuatro Beatles, en un principio, el más dolido de los cuatro con la separación y con el cómo se produjo es Paul McCartney. Los otros tres no entienden su postura y hacen un frente común contra el bajista (no entraremos a valorar las circunstancias de uno y otros). Así, Macca, en su disco Ram lanza en Too many people unas cuantas pullitas a sus excompañeros pero todo muy al aire, sin un "aparente" destinatario concreto.
Inmediatamente John Lennon se da totalmente por aludido y le devuelve la jugada en How do you sleep? del álbum Imagine. Atentos a la miradita de George Harrison (en 1:09) que interviene en la grabación.

Desgraciadamente la cosa estuvo mal entre ellos durante bastante tiempo aunque hubo momentos que permitieron la colaboración de unos en los discos de los otros, que no es poca cosa. En fin, que la sangre no llegó al río.
El tiempo, la cordura, la madurez, la experiencia... creo que fueron poniendo las cosas en su sitio. Pero sobre todo, y desgraciadamente, el asesinato de John Lennon en 1980. Así, de nuevo, George Harrison vuelve a ser el primero en despuntar y hace su particular homenaje a su amigo fallecido en su disco Somewhere in England de 1981 con All those years ago.
Al año siguiente es Paul McCartney el que hace lo propio con su media naranja musical en el álbum Tug of war marcándose una maravillosa balada en su recuerdo con Here today.
En 1987, y otra vez George Harrison, firma una canción, When we was fab, en homenaje a sus excompañeros y recordando los buenos y malos tiempos de la beatlemania.
En 2001 se produce el fallecimiento de Hari. Y un par de años más tarde es Ringo Starr el que demuestra su reconocimiento en Ringo Rama al beatle caido y con el que probablemente estaba más unido: Never without you, y con Eric Clapton a la guitarra.
En 2005, Paul McCartney también hace lo mismo en el disco Chaos and creation in the backyard con Friends to go.
Y por último, y que yo sepa, Ringo vuelve a la carga con Y not en 2010. Acompañado de su amigo Macca al bajo le brindan un homenaje a Juanito en Peace dream.

Una vida intensa en todos los aspectos para los cuatro. La Beatlemania fue tan profunda para ellos que les dejó tocados de por vida, y no me refiero desde el punto de vista musical y lo que representaron para los demás, sino lo que significó para ellos mismos, interiormente. Y sobre todo lo que significaron sus excompañeros para cada uno de ellos. Sus amigos, sin ex delante.

viernes, 30 de mayo de 2014

The Style Council

En los últimos días he recibido un buen regalo, un importante taco de discos de vinilo de mi querido cuñado Ricardo y su maravillosa esposa, o sea mi hermana Carmen. Qué puedo decir de ambos. En lo que nos trae aquí sí que puedo puntualizar que son personas con bastante gusto musical y responsables en gran medida de mi pasión por los Beatles. Con esto último ya queda dicho todo.

Volviendo al principio. Entre todos esos discos hay mucha, buena y variada música anglosajóna: Eagles, Van Morrison, Aretha Franklin, Stevie Wonder, John Lennon... Y entre todos ellos ha aparecido uno de esos grupos de los que había oído hablar pero nunca me había parado a escuchar: The Style Council. Me ha dejado bastante perplejo pues no esperaba algo así. Esa mezcla de estilos pasados por el tamiz del jazz y el rhythm & blues me ha dejado "ojiplático". Tampoco esperaba semejante giro musical de álguien como Paul Weller (The Jam), más cercano al rock y el punk. Pero es maravillosa esa sensación en tus oídos cuando descubres algo distinto, ese nuevo sonido que llevaba tiempo ahí pero que no había conseguido despertar mi atención. Toda una revelación.

El caso es que ha sido poner el disco Café Bleu en el plato y, como la Caroline de Poltergeist, he ido hacia la luz. Ya desde el primer tema van dejando claro lo que quieren hacer ¡qué piano! Y a lo largo de todo el disco esos sonidos jazzies, bossa nova, rhythm & blues y todo al mismo tiempo muy pop. Qué elegante. Así que esta vez no sé si destacar alguna canción en concreto porque me gusta todo. Dejo el enlace para que lo escuches entero, todo el disco, y este otro por escoger alguno.

Y ahora viene la reflexión, cuando me doy cuenta que todo eso había estado ahí y, sin embargo, no me había parado a escucharlo. Acaso no conocía Shout to the top o Walls come tumbling down. Hablamos de los mismos chicos. ¿Qué estaba haciendo?¿Hacia dónde estaba mirando yo cuando ésto sonaba? Sí, bueno, la chica esa del fondo con el jersey rojo, y la morena de ojos verdes y... efectivamente, todas ellas hacían interferencias, pero no es excusa para ello (en realidad un poco sí, así que dejémoslo ahí).
Así que, sí, lo sé. Cuando acabe de escribir todo esto, reconoceré hermanos que he pecado y me pondré cara a la pared y con los brazos en cruz por cometer semejante acto de agravio a la música.
Pero antes agradecer a Riki por su gran regalo. Por este disco y los otros cincuenta.
Cuánto me queda por aprender.
P.D. Cuando sea mayor quiero ser tan elegante como Paul Weller.

domingo, 11 de mayo de 2014

Billy Shears

Si hay algo que casi siempre ha sabido hacer nuestro buen amigo Ringo Starr es rodearse de gente que le quiere y le trata bien. En el fondo es un tío que cae bien a todo el mundo, qué leches. En los Beatles creo que era así como se sentía (excepto en alguna circunstancia por todos sabida). Pero la primera ocasión en la que sus amigos Lennon/McCartney se lo demostraron de verdad fue cuando le otorgaron su álter ego Billy Shears y cantaron con él aquello de que con una ayudita de sus amigos siempre saldría airoso de todo.
Así que supongo que cuando los Beatles se separaron se encontró más perdido que un gótico en una fiesta ibicenca. Pues no. Nada más alejado de la realidad, porque el tío en esa época no paraba. Comenzó una carrera en solitario con no mal pie pues su primer disco de estándares de jazz hasta entró en listas, colaboró con otros músicos y, sobre todo, se hizo un pequeño hueco en el cine. Pero musicalmente hemos de reconocer que no era el más dotado de los Beatles y él lo sabía, y más cuando su siguiente disco interesó menos que el primero. Así que hace un malabarismo y consigue algo que en su momento trajo cola, logra que sus excompañeros le echen una mano en su siguiente disco. Y, obviamente, muchos creyeron ver una posible reunión de los Beatles. Pero los Beatles no estuvieron juntos en el estudio, o no al menos los cuatro de golpe. Pese a todo algo debía tener Ringo "Shears" Starr para conseguir que los otros tres colaboraran en su disco.


Y los ex le dan unas canciones que algunas de ellas se convertirán en parte del repertorio más conocido del batería y que casi siempre incluirá en sus conciertos. Hablamos de I'm the greatest de John Lennon, un tema muy al estilo de Ringo con dedicatoria especial para el propio Billy Shears. Photograph firmado a pachas con George Harrison; You and me (babe), de Harrison y Mal Evans; y Sunshine life for me del guitarrista de los Beatles a la manera country & western tan del agrado de Ringo. Y por último Paul McCartney le pasa Six O'clock, interesante en el contenido, no tan conocida, pero para mi gusto con unos estribillos y un sintetizador un tanto petardos. I'm the greatest y Photograph junto con el clásico You're sixteen de los hermanos Sherman, también incluido en el disco, llegaron a lo más alto de las listas.


Pero volviendo al principio, Ringo no solo se rodea de sus excompañeros. También llama a unos cuantos amigos, consiguiendo un elenco importante que ya quisieran muchos para sí. The Band, Marc Bolan, Billy Preston, Harry Nilsson, Martha Reeves...

Particularmente, mis favoritas del disco son la que interpreta con parte de los miembros de The Band, Sunshine life for me (sail away Raymond), mezclando estilos como el country y la música tradicional irlandesa; Have you seen my baby, un rock original de Randy Newman y creador del You can leave your hat on llevado a la fama por Joe Cocker. Y la canción con la que se cierra el disco, You and me (babe).

En fin, de lo que trataba es de romper una lanza en favor de nuestro batería beatle con su primer gran éxito en solitario en aquel lejano 1973. Qué más quieres que te diga. Relájate, escúchalo sin cortapisas y, qué carajo, es un beatle rodeado de sus amigos. Y qué amigos. Por cierto, todos esos colegas están retratados en la portada.
Aquí tienes el disco completo , sin censuras y por si te apetece.

sábado, 26 de abril de 2014

Canciones dedicadas I

Hace un tiempo acudí a un concierto del grupo Dover. No es un grupo que especialmente me emocione pero debemos reconocer que l@s chic@s lo hacen bien. A mitad del concierto me sorprendieron con una interesante canción dedicada a Paul McCartney titulada Dear McCartney. Al parecer tienen entre sus influencias o músicos de cabecera a los Beatles, y es verdad que ya en King George del 2001 aparecía Macca. En cualquier caso, no se me hubiese pasado por la cabeza tal hecho de este grupo. Todo lo cual viene a demostrar que los Beatles aparecen donde menos te lo esperas y en quien menos lo esperas.
Así que me he puesto a indagar. Y buscando y buscando he encontrado a unos cuantos artistas o grupos que en algún momento han dedicado alguna canción a los Beatles o uno de sus componentes.

La primera que ha aparecido ha sido Empty Garden, un sentido homenaje de Elton John a John Lennon y que grabó para su disco Jump Up! de 1982.
Otro de los grandes grupos de la historia del pop, Queen, firman dentro del disco Hot Space otra y con letra de Mercury dedicada a Lennon, también de 1982. Hablamos de Life is Real.
Jeff Lynne y su grupo E.L.O., los supuestos continuadores del sonido Beatle al parecer (digo esto porque en este caso no lo tengo tan claro) también realizaron un tema dedicado a ¿quién? de nuevo a John Lennon, 21st Century Man. Se enuentra dentro del lp Time editado en 1981.
En otra onda más discotequera y moderna los neoyorquinos Scissors Sisters se lanza con esta canción y unos sueños macarnianos (o marcianos, al gusto): Paul McCartney.
Por supuesto los hermanos Gallagher de Oasis, adoradores hasta la muerte y más allá de la religión Beatle hicieron sus particulares reverencias a Juanito en I'm Outta Time.
En 1996 los irlandeses The Cranberries nos narran su versión del asesinato del fundador de los Beatles en I just shot John Lennon, y con un final casi predecible.
En 1990 The Outfield, grupo británico que desconocía, grabó para su álbum Diamond Days el tema John Lennon con referencias a canciones del de Liverpool.
Otro grupo desconocido por mí, Saturn V, hizo su homenaje en 1999 con guiños directos a canciones Beatles: I wanna be a Beatle.
Y para terminar este apartado un clásico de los sesenta del italiano Gianni Morandi, C'era un ragazzo che come me amava i Beatles e i Rolling Stones.

Hay más, seguro, solo hay que indagar. Se lo dejaremos a los buscadores de perlas. En una próxima entrega hablaremos de las dedicadas directamente entre ellos. Ahí si que hay para hablar largo y tendido.

domingo, 20 de abril de 2014

George "Quinto Beatle" Martin

Que si Brian Epstein, que si Billy Preston, que si Stuart Sutcliffe, que si... Son muchos los denominados como el quinto beatle. Y hay que ver cuánto se ha hablado acerca de este tema. Pues vamos a por un poquito más. Pero puestos a dirimir tal cuestión quizá deberíamos empezar por determinar qué función cumplieron realmente en torno a ese cuadrado que fueron los Beatles o si realmente hablamos de un poliedro de múltiples caras en el que cada uno tiene otorgada la suya con igual o similar importancia en relación a los demás. En cualquier caso, no seré yo quién determine tal cuestión, habida cuenta que algún amigo por ahí ya lo hizo por mí, y muy bien por cierto.
Algún comentario ya hemos hecho aquí sobre Billy Preston y Brian Epstein. Pero creo que, musicalmente, si hay alguien que debería optar a ese título es George Martin, el reputado productor del grupo. Partiendo de que él puso uno de los primeros peldaños que componía esa escalera al éxito que iban ascendiendo los Beatles; también les otorgó un estilo dando libertad a los chicos a la hora de hacer sus propias composiciones, escuchar sus demandas, ayudarles en su expansión musical con la inclusión de secciones de cuerda (Yesterday), el uso de una orquesta al completo (A day in the life) o instrumentos puntuales (You've got to hide your love away), así como no hacer ningún asco a la experimentación. Por lo tanto podemos decir que Martin supo dar con lo que los Beatles necesitaban en cada ocasión sin cerrarse a nada. Y eso que hubo algún momento en su carrera donde los chicos le dieron la espalda, cosas que suceden hasta en las mejores familias.
Es verdad que cuando los Beatles y George Martin se conocen, el productor ya llevaba tiempo desarrollando su carrera pero es con ellos cuando da el salto de calidad. Podemos hablar por tanto de que al unirse el talento de los cinco es cuando salta la chispa de algo que asombrará al mundo poco después.

Pero Martin no produjo solo a los Beatles. Ya lo había hecho antes con Peter Sellers (otra vez por aquí) y los Goons, con Matt Monro y Shirley Bassey. Y posteriormente lo hará con America, Wings, Kenny Rogers, Jeff Beck, UFO y un largo etcétera. Conocidos son también sus trabajos para diversas películas, entre ellas las de los propios Beatles. Para la película Yellow Submarine, por ejemplo, realizó todos los arreglos orquestales y quedarían recogidos en el álbum de mismo nombre de 1969 donde se puede observar desde su educación clásica hasta las influencias de las nuevas corrientes musicales del siglo XX.
Creo que a día de hoy nuestro amigo ya está jubilado y se encuentra disfrutando de un merecido descanso pero la impronta que ha dejado en el mundo musical es, sin, lugar a dudas, innegable. Un gentleman de pies a cabeza.

En fin. Al margen de este hombre genial siempre han aparecido y siguen apareciendo grupos de locos que se autodenominan quintos Beatles pero todos sabemos que ese puesto ya está más que cogido. Pobres infelices.

sábado, 5 de abril de 2014

La Pantera Rosa II

Ya hemos hablado en este blog de la Pantera Rosa. Qué animal ¿verdad? Pues hoy toca la peli que la parió, o más bien su banda sonora. Acaba de caer en mis manos precisamente un disco que recopila tres de las cuatro primeras películas que se hicieron sobre el precioso diamante y el hilarante inspector Clousseau. El lp pertenece a una colección que editó BMG-Ariola denominada Cinematres y que recogía las bandas sonoras correspondientes a conocidas películas de la historia del cine: Desayuno con diamantes, Lo que el viento se llevó, La dolce vita, Hatari ...Y por el número de títulos italianos, el nombre del realizador y del diseñador creo que originalmente se creó en Italia (ma e un presupposto).

La película fue llevada a cabo por Blake Edwards y tuvo, como ya sabes, a Peter Sellers como actor principal. Alrededor de él se mueven secundarios de lujo como David Niven, Capucine, Claudia Cardinale y Robert Wagner. La historia es conocida por todos, un impresionante diamante que todos quieren y un curioso inspector que tratará de desenredar el lío en el que se meterán todos los protas. En las siguientes entregas el reparto además de Sellers siguió contando con otras figuras del cine como Elke Sommer, George Sanders, Christopher Plummer, Catherine Schell... Y en casi todas aparece Herbert Lom como inspector Dreyfus al que Clousseau logrará sacar de sus casillas una y otra vez.

Pero hablemos de música. Henry Mancini es el responsable de identificar de manera absoluta una melodía con una película. Y en este caso, en cuanto suenan las primeras notas del saxofón de Tony Coe lo vemos todo en rosa. Mancini, compositor, arreglista y pianista de formación jazzista, distinguió a sus composiciones de una base clásica con toques jazzies y latinos cláramente diferenciadores del resto de sus colegas. A él pertenecen algunas melodías inolvidables de la televisión y el cine: Peter Gunn, Desayuno con diamantes y su Moon River, Hatary con el Paseo del elefantitoNothing to lose de El Guateque...

Para cerrar el círculo y como ya sabemos, al amparo de la película nació la serie de dibujos de la Pantera Rosa. Pero no solo eso. Formando parte del show de la pantera rosa para televisión aparecieron varios personajes y entre ellos, y como no podía ser de otra forma, se hicieron una serie de cortos titulados como El Inspector y que tenían como base al inigualable Clouseau. Te dejo la entrada que lo presentaba y con la música por supuesto de Henry Mancini.

domingo, 30 de marzo de 2014

Walls & bridges ((ºJº))

Cuando este disco cayó en mis manos fue una sorpresa, y una sorpresa doble. Me encanta cuando das con ciertas obras vinílicas que llaman la atención no solo por su música sino también por su envoltorio. Ya he hablado de esto en bastantes ocasiones y seguiré haciéndolo porque no me cansa. Este es una de las cosas por las que soy un defensor del vinilo. De hecho en la reedición de este disco en cd perdió toda la gracia.


En primer lugar jugar con esa carátula desplegable poniéndole caras a Juanito no tiene precio. Es sorprendente lo que se disfruta con algo tan aparentemente sencillo y a la vez tan complejo. Por complejo me refiero a la hora de trasladar el concepto a algo tan poco maleable como la carátula de un disco. Y por supuesto descubrir la vena pictórica que ya nos indica el artista que llevaba dentro el de Liverpool desde edad temprana. Las fotos fueron realizadas por Bob Gruen, quien también hizo otras que aparecían en un folleto interior junto con más dibujos infantiles de John Lennon y que desgraciadamente yo no tengo. Por cierto, este fotografo fue el que inmortalizó a Lennon con su camiseta de New York City, una de las instantáneas más conocidas del músico.

En segundo lugar y al margen de estéticas lo interesante de este disco es, obviamente, su contenido. En él encontramos a un Lennon un poco más amable, su estilo no muestra la dureza de discos anteriores, aunque siguen apareciendo las paranoias del músico. Supongo que será el reverso tenebroso de todo genio. También es verdad que había conseguido sacudirse un poco de encima a esa pandilla de sinvergüenzas en horas bajas que eran Keith Moon, Harry Nilsson y alguno más y, por el contrario, a su alrededor aparecen músicos de la talla de Elton John, Nicky Hopkins y su amigo desde la época beatle Klaus Voorman.
Otro valor añadido y parte importante de este disco se encuentra en el uso de metales a través de la agrupación The little big horns que le darán a todo el disco un sonido más negro, más funky de lo que es habitual en el estilo del ex-beatle.

Las dos canciones importantes del disco son Whatever gets you thru the night y #9 Dream. Con la primera, un rock vitamínico y pegadizo, y junto a Elton John y su piano llegará al número uno en las listas por primera vez desde su separación de los Beatles. Por otro lado #9 Dream es un bellísimo tema basado en los sueños, muy onírico, con unos efectos de sonido que refuerzan este hecho.
Pero el disco no son solo estas dos canciones, y aunque he dicho antes que logra zafarse un poco de Nilsson firmará con él uno de los temas, Old dirt road, triste y sucio a partes iguales. En What you got vuelve a asomar con fuerza la sección de viento y una voz desgarradora. En Scared afloran los sempiternos miedos lennonianos y además ya sabemos de donde sacó Michael Jackson la idea para los aullidos de su Thriller. Beef Jerky, el único tema instrumental en la carrera de Lennon con unas cuantas notas que recuerdan a otro tema de su amigo Macca. Y mi favorita, Nobody loves you (when you are down and out), totalmente abrumadora.
Hay más, y hasta alguna sorpresa al final, pero creo que merecen ser descubiertos por el oyente. En definitiva, un gran disco. ((ºJº))

viernes, 21 de marzo de 2014

Una de Queen

Mis primeros encuentros con Queen son un poco raros. Era un grupo con los que no sabía a qué carta quedarme. ¿Me gustaban? La verdad es que sí. Pero no terminaba de encajar las piezas de ese puzzle que era este grupo. Obviamente yo era un niño cuando ellos empiezan a resaltar en los primeros setenta y es posible que hubieran cosas que se me escaparan o no supiera interpretar, la puesta en escena junto a ese estilo musical tan propio, y tan diferente, en el que mezclaban rock con la ópera o el vodevil. No sé.
Mi primer encuentro directo con la Reina fue con News of the world de 1977.

Cuando apareció en casa yo tenía unos diez añitos. Y el primer impacto vino de la mano de su doble portada. Como deberían ser los discos, primero recrearte con la estética de su envoltorio para luego degustar su música. Una simbiosis artística, vaya. Quizá ahora no sea tan llamativa pero en esa época que yo ya tenía bastante querencia por los tebeos y cómics sí lo fue. La idea original está tomada de una ilustración que Frank Kely Freas realizó para un libro de ciencia ficción de Tom Gudwin. Y para mí que ya empezaba a leer algún relato sobre el tema como La guerra de los mundos de H.G.Wells fue cuando menos impactante. La cosa continuaría en ese ámbito, entre otros, con Un mundo feliz de Aldous Huxley y que tanto me impactó, y hace no tanto Lovecraft y su Cthullu. Pero esa es otra historia.Y encima el disco se abre musicalmente con dos trallazos rockeros que para qué contarte.

Efectivamente, el disco comienza con una canción considerada como uno de los grandes temas de estadio: We will rock you, con una percusión increiblemente potente que deja sin habla y la guitarra de Brian May para a continuación cambiar de tercio y atacar We are the champions. Dime si no la has tarareado alguna vez cuando tu equipo o tú habéis ganado algo, aunque sea a las chapas. Pero quizás la gran fama de estas dos canciones hace que no se tengan tan en cuenta otros temas de igual o más nivel de este disco. De mis favoritas My melancholy blues de Mercury, Who needs you de Deacon con una guitarra maravillosa de estilo latino o cuasicaribeño y el fabuloso rock clásico de Brian May Sleeping on the sidewalk. En fin, se puede encontrar una mezcla francamente variada de estilos al gusto del más exquisito.
Tiempo después volvería a tener otra conexión Queen-cómic con la película Flash de 1980 en la que Mercury y los suyos pusieron la música derivando además a un estilo más funky. Curiosamente tuvo más éxito la banda sonora que el film en sí. Bueno, la película es bastante mala pero al doctor Zarkov no le borran la memoria los malos gracias a que, entre otras, cantaba en pensamientos una canción de los Beatles ¿?.
Y en ese mismo año también aparece el disco The Game, que en uno de los sencillos extraidos del lp aparece otro de los grandes éxitos de la banda, Another one bites the dust en su cara A, y un pedazo tema en la b con un gran bajo protagonista: Dragon attack. Y Mercury en la portada del sencillo con la camiseta de Flash.

jueves, 13 de marzo de 2014

Una de televisión

Cómo puede llegar a ser tan frágil la memoria. O todo lo contrario, entrar como un elefante en una cacharrería haciendo que cientos de imágenes, sonidos y recuerdos aparezcan sin que nadie los haya llamado. Y están ahí, no vamos a decir que no, porque cuando salen es porque antes ha habido algo o alguien que los ha creado y guardado. Será que el sueño de la razón produce monstruos, como diría el Sordo de Fuendetodos.
Pues ahí estaba yo escuchando al amigo Mike Olfield y su Tubullar Bells, obra adorada y odiada a partes iguales por el respetable. A mi particularmente me gusta, pero este disco. No la segunda parte, ni la tercera, ni la vigésima. Que es más de lo mismo, vamos. Pues como digo, en esas me encontraba cuando el disco llega a la parte del Maestro de ceremonias, y más concretamente al minuto 2:29, cuando se me abrió un pequeño resquicio en esta almendra que tengo por cabeza y me vinieron imágenes de una cabecera de RTVE, de atletas en carrera, estilizados gimnastas, ciclistas a toda velocidad... vamos, de los primeros programas deportivos que recuerdo en los setenta con Daniel Vindel. Y me he dicho a mi mismo: "¡pero bueno! ¿dónde tenía yo esto almacenado?".
Recordar que también se utilizó otra conocidísima parte del Tubullar Bells en la película El Exorcista.
Pero siguiendo con la televisión, la caja tonta ha tomado mucho de la música pop. Concretamente de Mike Olfield recuerdo otras, que me ha costado dar con ellas (porque no me acordaba de los títulos), Guilty y Portsmouth. Creo que éstas eran de programas divulgativos de La 2 de RTVE (recuerden los niños, si hay alguno por aquí, que antes solo había dos canales ¡sí, solo dos!)

Así que como he dicho al principio empezaron a aparecer más imágenes televisivas setenteras y más melodías asociadas. A continuación me vino la primera cabecera de Informe Semanal con Supertramp y su Another man's woman tomada a partir de 4:27 de la original. Y la siguiente del mismo programa que toma prestada la base del I feel love de Donna Summer.

Pero no queda ahí la cosa. Otro flash y surge uno de los programas emblemáticos de finales de los ochenta, que sigue todavía en antena y con una sintonía original característica e inquietante a partes iguales: Documentos TV. Mucho se nos han abierto los ojos con este programa (y a algunos otras cosas en cuanto sonaba la musiquita). Este tema de nombre Paris, Texas es una creación de Ry Cooder, guitarrista californiano y que en realidad formó parte de la banda sonora de la película de mismo nombre del director Wim Wenders.

Al ver que la cosa iba subiendo enteros mi cerebro ha decidido darme tregua y rebajarla con otra sintonía más amable y de facturación nacional: Con las manos en la masa. ¡Olé y olé! Firmada por Vainica Doble y cantada entre Joaquín Sabina y Gloria Van Aerssen, cincuenta por ciento de las Vainica. ¡Dónde va a parar la cosa!¡Qué relax!
Seguramente habrá más sintonías televisivas con formato pop y enjundia histórica pero mi seso ha hecho pop (nunca mejor dicho) y ahora se está reiniciando. Dejémosle que se enfríe.
En fin, que no hay nada como un pequeño agujerito para que se haga la luz. Luego viene Iberdrola y la jodim... pero bueno, esa es otra historia.